Problemas de rigidez articular en el perro

Cómo saber si tu perro tiene rigidez articular

La rigidez articular puede tener graves efectos en su calidad de vida. Presta atención a la aparición de los siguiente síntomas.

¿Tu perro…

… parece rígido o agarrotado , especialmente después de descansar?

… duda cuando tiene que subir y bajar escaleras?

… se queda atrás o se cansa fácilmente durante los paseos?

… prefiere estar tumbado que sentado o de pie?

… se queja, gruñe o intenta morder cuando se le tocan las articulaciones?

Si has contestado sí a algunas de las preguntas, entonces es posible que tu perro sufra rigidez articular. Por favor, acude a tu veterinario para que lo compruebe.

La rigidez articular

Rigidez articular” es un término general que se aplica a los síntomas derivados del desgaste, normal o anormal, de las articulaciones. Los cambios en las articulaciones se producen cuando, por cualquier razón, el cartílago (el tejido que “amortigua” la unión entre dos huesos) se desgasta más deprisa de lo que se reemplaza. Cuando se desgasta, las articulaciones se vuelven rígidas, la movilidad disminuye y se desarrollan progresivamente el dolor y la incapacidad.

Aunque la rigidez articular no puede curarse, la buena noticia es que se ha probado clínicamente que alimentar a tu perro con una alimentación especial prescrita por un veterinario y así poder ayudar a aliviar sus síntomas.

¿Qué causa la rigidez articular?

Hay muchas razones por las que tu perro puede sufrir rigidez articular:

Edad: A medida que las mascotas envejecen, el cartílago articular de va desgastando. Aunque es mucho más frecuente en perros y gatos de más de 7 años, también mascotas más jóvenes pueden sufrir rigidez articular.

Raza: Ciertas razas están más predispuestas a desarrollar rigidez articular. Entre las razas con mayor riesgo se encuentran los Labradores y los Golden retriever, los Pastores alemanes y los Rottweilers.

Exceso de peso: Un peso excesivo implica una mayor tensión sobre las articulaciones y el cartílago, lo que aumenta el riesgo de que aparezca rigidez articular.

Defectos congénitos o hereditarios: Algunas razas pueden tener enfermedades congénitas o hereditarias que hacen que sean más propensos a desarrollar rigidez articular a lo largo de su vida.

Accidentes o traumatismos: Un daño en el cartílago puede llevar a que, con el tiempo, aparezca rigidez articular y problemas en la movilidad.
Fuente: www.hillspet.es

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