Consejos para el cuidado de un cachorro

Cuidar de un cachorro recién nacido no es muy difícil como parece, ya que su madre es la que hará la mayor parte del trabajo, aunque tendrás que velar por el bienestar de ella y sus crías ya que se encuentran en un estado vulnerable.

Los cachorros nacen ciegos y sordos, apenas se pueden deslizar para alimentarse y buscar a su madre, siguen la fuente de calor. Son dependientes para poder orinar y defecar, a través de su madre que los estimula con su lengua. La madre se come todos los deshechos de los cachorros. En caso de que la madre no pueda estar con los cachorros todo el día, deberás alimentar a los cachorros cada 3 horas las 24 horas del día, con sustituto de leche para perro y estimular con un algodón húmedo para que los cachorros orinen y defequen.

Aproximadamente al día 15 los cachorros ya pueden abrir los ojos. Al igual que en la primera semana, deben ir ganando el 10% de su peso al nacer diariamente, es decir al día 10 de nacidos, deberán pesar el doble de su peso al nacer, si pierden peso, es un indicador un problema que si no se resuelve rápido, el cachorro podría morir.

Deben ser ubicados en un lugar de la casa donde puedan estar sin ser irritados o molestados, resguardados del sol y la lluvia. El cuarto debe tener ventilación, sin corrientes de aire, con una temperatura templada apta de 28° aproximadamente.

La base del nido debe evitar el contacto con el piso, se puede utilizar cartón, una transportadora de plástico, toallas, sábanas y telas. Estas se deben cambiar o limpiar cada que sea necesario.

Los cachorros cuando comienzan a deslizarse son muy escurridizos, es por esta razón que su nido debe estar bien limitado con algo que los impida escaparse.

Ya pasados los 50 días aproximadamente (casi dos meses) los cachorros están aptos para separarse de su madre. Es importante que no sea antes ya que necesitan ese cuidado y protección que ella les brinda. Cuando el tiempo apropiado haya pasado deben hacer una visita al veterinario para aplicarse las vacunas y desparasitarse.

Algo que a partir de los 50 días podemos comenzar a contemplar es su educación, esto requiere tiempo y es imprescindible tener la paciencia suficiente. Si bien es cierto que hay perros o razas más rápidas a la hora de aprender, también los hay más testarudos y rebeldes, en este caso quizás necesitemos la ayuda de un educador profesional que nos ayude a poder educar a nuestro mascota. Cuestiones como cómo realizar todo aquello que nosotros esperamos de él.

Otro aspecto fundamental en los primeros meses de vida es la alimentación. Hay multitud y variedad de previos de productos en el mercado para alimentación de nuestras mascotas, pero es importante en esta primera etapa de la vida que el alimento que escojamos sea de calidad, que sea un alimento específico para cachorros y que sea acorde con su tamaño y el que alcanzará de adulto.

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